lunes, 23 de noviembre de 2009

CLAMANDO EN EL DESIERTO DE LA ESPERANZA



La Torre de Babel de Pieter Brueghel (El Viejo)
El mundo se ha tornado extraño e incomprensible; en él, lo mal hecho ha pasado a ser lo bien hecho y el malo ha ocupado el lugar que antes le correspondía al bueno; los principios y valores, acuñados con tantos esfuerzos y dedicación por nuestros ancestros, son ya cuestiones extintas que han sido sustituidas por la vileza y el engaño; los heroicos prototipos del ayer, hoy sólo son risibles caricaturas de vagos idealistas que sueñan con la utopía de crear un mundo mejor; pues, aquí en la vida real, los hampones y villanos resultan mil veces más valiosos que ellos; ya que, un gramo de estupefaciente, un asalto a mano armada o un secuestro express, resultan, materialmente, mucho más productivo que leer o crear un cuento, un ensayo, una novela o un poema.
El mundo se ha trocado en una gigantesca e inexplicable Torre de Babel, en una inmensa jaula de locos en donde nadie cree ya en las verdades absolutas, sino en las mentiras acomodaticias que les sirven los periódicos y telediarios dominados por el oro corruptor proveniente de los criminales imperios del mal. Hoy sí es verdad que resulta aplicable aquel viejo refrán que, desde hace tiempo, pregona: En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.
Aún así, a pesar de lo cruel y desesperanzador que resulta ser el choque frontal con la cruda realidad de la vida, le advierto a los sicarios de la maldad que, los guerreros del bien, no les tenemos miedo y, desde aquí, desde esta humilde tribuna digital, nos mantendremos siempre vigilante, clamando en el árido desierto de la esperanza...

Autor: Rodolfo Cuevas©: 15/10/2009;
Todos los derechos reservados, Ley 65-00.

9 comentarios:

MTeresa dijo...

Pues aquí tienes otra guerrera
que piensa como tú,
todo está patas arriba
y los valores morales
trastocados
Un abrazo

Alafia dijo...

Ah perdona que tengo un lío con el blog, y he creado otro, pero esoty verde.
Soy la misma Alafia,
gracias por tus visitas,
son un auténtico placer

Rodolfo Cuevas dijo...

Gracias, amiga, por tus visitas, tus aclaraciones y tus comentarios. Fuí a tu página y allí te dejé uno mucho más amplio.
Un dulce abrazo.

Josito dijo...

Interesante reflexión.
Estaremos todos alerta para desenmascarar a los villanos.
Saludos.

Marissel dijo...

Creo que cuando crearon los personajes ficticios de batman, superman y otros tantos, no estaban tan locos sus autores, pues aunque ya no se escuchen tanto como antes, hoy es cuando mas necesitamos de personas que salven este mundo de caer en tanta miseria y egoismo. Ojala cada dia, despertara su superheroe interno y pongamos de nuestra parte para librar al planeta de tantas cosas negativas y tanta destruccion.
Muy bueno el articulo. Me gusto porque fue corto y preciso y no te fuiste de intenso como hacen muchos.
Aqui cuentas con otra,
Ah y por cierto, no habia visto el cambio del diseno; esta chevere, pero como buena vieja prematura me opongo al cambio, me gustaba mas el anterior, jeje!
Saludos, Rodolfo.

Rodolfo Cuevas dijo...

Josito:
Gracias, viejo y querido amigo, me alegro que te haya gustado mi reflexión y, al igual que yo y muchos más, esté dispuesto a dar la pelea por la recuperación de los valores humanos perdidos. Por otro lado, te agradezco y te agradeceré siempre que, al inaugurar mi blog, fuiste mi primer seguidor, gracias del alma.
Un fuerte y afectuoso abrazo.

Rodolfo Cuevas dijo...

Marissel querida:
Me emociona bastante que te haya gustado el artículo y, permiteme decirte que, así mismo como dice es: si todos o cada uno de nosotros despertará, aún sea por un instante, su superheroe interno dedicándose a aportar cosas más positivas a la humanidad y rechazando, destruyendo o, al menos, no apoyando las negativas el mundo sería mucho mejor. En cuanto a los cambios implementados, te diré que a mí también me gustaba más la plantilla anterior, pero ésta no me permitía, por el diseño original que trae, implementar los cambios que hoy exhibe la página, además, me parece que el color verde está mucho más acorde con el nombre, con cierto sentido ecólogico, del blog...
Marissel querida, gracias y recibe de mí un cariñoso abrazo.

Beatriz Martinez dijo...

Estimado amigo Rodolfo y estimados amigos todos:

Resulta un tanto impresionante cuando de forma fortuita, llega a nuestras vidas un hecho que necesariamente nos contriñe a tomar acciones tendentes a exigir el respeto de nuestros derechos. Lo expreso, porque nos pasamos los dias criticando el "sistema", del cual somos parte importante, mas no somos capaces de propiciar un cambio con nuestro accionar.
Como terneros temerosos nos alojamos bajo las alas del temor, no entendiendo que el bien, si así lo queremos, debe necesariamente prevalecer sobre el mal. Somos más los nobles de almas limpias, que los villanos, que con sus cotianas hazanas permean los estamentos que rigen la convivencia entre los seres humanos.

Me pregunto desde esta tribuna, al igual que muchos de ustedes, por que no hacemos "algo" en conjunto para emprender mejoras? por que nos sacamos de nuestros adentros al "ser valiente" que por naturaleza se nos ha dado por Divina decisión? con que derecho podremos mirar de frente a nuestros descendientes y justificar nuestra cobardia?...!

No deseo ser parte del grupo de los cobardes, que se resguardan tras la sombra del miedo. Deseo ser y asi soy, una especie de David en contra de un Goliat cualquiera y les invito a que todos por igual, se llenen de ese ímpetu de valentía, pues donde quiera aparen simples "personajes" que procuran instaurar el mal como forma de vida.

Y para concluir, como reflexión final, la omisión nos hace cómplice de los corruptos.

Saludos,

Beatriz

Rodolfo Cuevas dijo...

Querida Beatriz:
En verdad lo has dicho todo, tan sólo me resta agradecerte por tu valiente comentario y por tu tan oportuna visita... Es verdad que la omisión (o sea, el dejar de hacer algo) frente a la corrupción que nos arropa nos convierte en sus mejores aliados, algo muy penoso, pero igual de cierto...
Recibe de mí un fuerte y cariñoso abrazo.