lunes, 19 de junio de 2017

EL DON DE LA PALABRA




EL DON DE LA PALABRA


Aquel extraordinario artífice, que había trabajado sin cesar durante 144 horas corridas, notó, después de agotar su único día de descanso, que su creación era totalmente muda, es decir, silente e incomunicada. Por tal razón, extendió su báculo y de éste emergieron un sinnúmero de mariposas, peces y avecillas multicolores que, muy prontamente, se expandieron por el azul infinito. «Hágase la palabra», se le escuchó decir con armoniosa gravedad y toda su antes silente creación empezó a comunicarse.
 Autor Rodolfo Cuevas©: 02/08/2010;
todos los derechos reservados, Ley 65-00.

2 comentarios:

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Precioso.
Cuando el corazón està en silencio la palabra se vuelve arte, siendo ello sabiduría.


Un Abrazo.
Gracias.

Rodolfo de Jesús Cuevas dijo...

Mis fraternales saludos, estimados Olga Y Carlos.

Gracias del alma, por su visita, lectura y valoración.
Es un lujo contar con amigos tan especiales como ustedes.

Les deseo salud, bendiciones y muy felices días.