domingo, 13 de septiembre de 2009

PRETENDIENDO EXPLICAR UNO DE MIS CUADROS


El presente artículo es motivado por el pedimento o comentario que leeremos a continuación, espero que sea de su agrado; yo, por mi parte, le juro que gocé escribiéndolo; pues, el escribir —junto al pintar, dibujar y leer— es lo que más me fascina hacer en la vida. Si le gusta, pues góceselo al igual que lo hice yo; y sino, pues entonces, déjelo seguir su camino, bajo la premisa aquella que reza agua que no beba penas y tristeza déjala correr...

El pedimento o comentario de Carolina Moreta:
Antes que nada, mil gracias por todos sus mensajes, que siempre son productivos para mí. Con respecto a esta pintura de Juan Luis Guerra, quisiera comentar que siempre me ha gustado mucho este cuadro y siempre llamó mi atención, desde las veces que iba allá a la casa hasta siempre que lo imaginaba en mi mente; me encanta la gama de colores que tiene y como se armonizan unos con otros, aparte de todos los detalles (símbolos y sombras) que sé que cada uno representa una idea; esto desde su punto de vista, claro está, y a la vez desde el mío; lógico, siempre de acuerdo a la representación que se le dé a este personaje. En verdad me parece excepcional (imparcialmente hablando); gracias, reitero, por enviarme la foto. Me gustaría preguntarle (si no es una indiscreción, de mi parte claro está), ¿cómo me explicaría usted este cuadro desde su punto de vista? Siempre quise saber eso (bueno, de hecho, sobre todos sus cuadros me pregunto siempre lo mismo, porque yo le doy mi significado, pero me fascinaría oír o saber  también el de su punto de vista, dado el caso de que usted es el "autor"—literalmente hablando— intelectual de esta obra de arte...)
De antemano, muchas gracias. Y quiero que sepa que  ¡¡¡¡¡¡¡¡LO QUIERO MUCHISISISISISISISIMO!!!!!!!!

Muy estimada Carola:
Tengo para decirte que, este cuadro que tanto te gusta y que con tanta pasión comenta, surgió de un cuadro anterior a él, titulado: Desde Cristóbal Colón hasta Juan Luis Guerra; simbiosis de expresión y sentimiento de una nueva cultura. Tal obra estaba o mejor dicho está dedicada a la evolución en América de la música y el idioma, desde el descubrimiento hasta nuestros días; con ella participé en la primera convocatoria del concurso pictórico Premio María Ugarte (1993), auspiciado por el Instituto Dominicano de Cultura Hispánica (Centro Cultural Español) y obtuve allí una distinción.
En el extremo inferior derecho del ya referido cuadro se puede ver esbozada la obra a la cual te refieres: Juan Luis Guerra, visto desde mi óptica. En cuanto a ésta, vemos que, en ella, se destaca el rostro del artista y sus símbolos característicos, tales como: sombrero, gafas y barbas; que, si no fijamos bien, no son más que una nota musical que a la vez forma sus ojos y su faz y una serpiente —vista aquí como un signo ecológico y no de paradisiaca maldad— forma las alas del sombrero. Luego vemos una flecha a modo de nariz y unos bien configurados labios rodeados de ralas espirales que simbolizan sus barbas, cabellos y bigotes. Todo lo antes descrito se ve rodeado por algunos signogramas taínos auténticos y otros de mi propia inspiración. Entre éstos se destacan: peces —por aquello de quisiera ser un pez—; cayenas o rosas —por lo de te regalo una rosa, me la encontré en el camino, no sé si está desnuda o tiene un solo vestido—; vemos también: perro mudo, un lagarto cazando mariposa, murciélago y búho, caracoles, pájaros y serpientes, cometas que son a la vez espermatozoides, graffiti y por último un búho-gato que parece emerger de la cabeza del artista, con él pretendo simbolizar la gran capacidad creativa que posee nuestro Juan Luis Guerra.
Mas, así, tal y como tú dices, resulta ser: una pintura tiene tanto creadores como espectadores la observen; yo simplemente —y a pedimento tuyo— expongo aquí el punto de vista del autor. En cuanto a la gama de colores, símbolos y signogramas de animales que posee se refiere, por medio de éstos pretendo (en ésta como en todas mis demás pinturas) plasmar un mensaje en pro de la conservación del medio ambiente y de las especies que lo habitan, es decir, constituye un llamado ecológico. Pero no puedo darme el lujo de despedirme sin antes narrarte lo que me contestó a mí un pintor al cual yo, cuando era apenas un aprendiz, le pedí lo mismo —que me explicara una de sus pinturas—: Los cuadros no se explican, se sienten, me espetó aquel genio, pero yo, contrario a él, aquí es tratado de cumplir con tal cometido.
Muy querida y apreciada Carola, espero haber dejado completamente satisfecha tu artística inquietud y aprovecho la ocasión para confesarte que yo, también, te quiero mucho, mucho, mucho, bye...
Rodolfo Cuevas: 12/09/2009

1 comentario:

El Barahonero dijo...

Rodolfo, entré a tú pagina y me pareció interesante, desde hoy puedes contarme entre tus seguidores, ya me inscribí como seguidor de tú pagina, espero hagas lo mismo con la mía.
Que Dios te bendiga siempre.