jueves, 8 de octubre de 2009

LA MISERIA HUMANA







ELAINE PAIGE


Mi amigo virtual Ciro David, quien se define como un periodista que escribe sobre cualquier cosa que le pase por la cabeza y una de cuyas frases célebres favoritas es aquella de Homero Simpson que reza: Mi daño se cerebró, recién escribió —en su blog Confesiones impertinentes de un tipo superficial— un artículo cuya protagonista es Fiona, la fea pero simpática —lo cual la hace ser agradable— compañera de Shrek. Yo, inspirado en ese escrito de Ciro David y en un power point (PPS) que me enviaron intitulado La miseria humana, el cual tiene como protagonista a una Fiona real, o sea de carne y huesos, nombrada Susan Boyle, quiero citar, o destacar aquí, un acontecimiento acaecido en la vida de ésta última.
«Susan es una cantante encantadora, escocesa, que llegó a la  fama por su aparición el 11/04/09 en el popular show de búsqueda de talentos Britain’s Got Talent, del Reino Unido. Ella era una desempleada, soltera, de 47 años, afirmó que nunca fue besada y que muchas veces, a lo largo de su vida, la consideraron atrasada o retardada mental. Cuidó de su madre anciana en la villa de Blackburn. se dice que en el momento en que subió al palco para probar su suerte, esta simpática señora del interior, con sus gestos tímidos, arrancó de la platea risitas y signos de desdén y descrédito... Desprovista de cualquier señal de belleza, dijo a los jurados que le gustaría ser como Elaine Paige (una famosa y elegante cantante). Aquello sonaba ridículo. Su sueño era ser cantante profesional y presentarse a una gran platea. Aunque nunca tuvo la oportunidad. Ese día pretendía cantar I dreamed a dream, del musical Los miserables. Ignorada por los jurados y por toda la platea, enfrentó la verguenza y el desprecio y comenzó a cantar. Y, algo extraordinario sucedió allí, pues, al escucharla cantar, el teatro se vino abajo... El desempeño vocal de Susan fue tan grande y delirante que la platea llegó al delirio, se emocionaron todos y, al final, fue aplaudida de pié. Al día siguiente YouTube se encargó de desparramar la noticia del nuevo talento descubierto, escondido detrás de un rostro simple y bonachón. En pocas semanas hubo más de 100 millones de accesos al vídeo de Susan Boyle en YouTube. La dueña de esa voz tan emocionante se convirtió en una celebridad en una hora.
»En  mayo de 2009 volvió al programa para cantar Memory, del musical Cats. Nuevamente la platea vibró con su extraordinaria potencia vocal.
»¿Por qué esta historia llamó tanto la atención? Simplemente por el hecho que los seres humanos juzgamos los rótulos antes de conocer los contenidos. Cuando Susan dijo que quería ser como Elaine Paige, todos rieron. Infelizmente somos así: juzgamos a nuestros semejantes sin piedad. Para muchos, Susan colocó a Paige en el bolso equivocado, su bolso. ¿Por qué razón alguien considerada fea no podía cantar bien? Las personas pre -conceptualizamos a los demás por sus apariencias. Algo bonito tiene más chances de ser aceptado que algo feo. Su simpatía y principalmente su voz conquistaron al mundo.
»¿Fue un choque ver a alguien con aquella tosca apariencia cantando tan divinamente? Para la gan mayoría sí. ¡Pero vean ustedes  hasta qué punto llegamos!: Somos capaces de juzgar a nuestros semejantes por la apariencia, sin conocer aún lo que nos pueden ofrecer. Fuimos capaces de reir y de menospreciar tamaño talento por nuestros preconcebidos patrones de belleza. Nuestra propia miseria humana nos conduce a ello.
»Desde los 12 años Susan soñó con cantar  profesionalmente, pero nunca fué aceptada por nadie. La primera música que escogió no podía ser más singular y oportuna: I dreamed a dream — Yo tuve un sueño. Un sueño que parecía imposible para una persona relegada y que fue realizado en sólo un abrir y cerrar de ojos. Fuentes seguras, que conocen a Susan, afirmam que es una persona maravillosa y que el mundo se demoró en conocerla. Las mujeres que hoy son sucesos  son bonitas, con ropas ajustadas, sensuales y provocativas. Nuestra sociedad se reivindicó con Susan Boyle. La Fiona  de la música internacional conquistó millones de corazones y arrancó lágrimas a los más insensibles, siendo ella misma, no corriendo atrás de estereotipos, ni patrones de belleza artificiales, utilizó su belleza natural (su voz). Esa fue su única receta.
»¿Será que aprendimos la lección? ¿Cuántas Susan existen por ahí? ¿Cuántas personas que consideramos ridículas esconden riquezas invisibles?
Al final de la primera audición, los jurados se disculparon con Susan. Amanda Holden, en especial, fue categórica al decir: «Estoy shockada, todos estábamos contra usted y veo que fuimos arrogantes. Usted nos dio la mejor lección que tuvimos. Sólo me gustaría decirle que fue un privilegio poder escucharla aquí.»
»Vamos a comenzar a mirar a las personas dentro de los ojos. Sólo así las conoceremos verdaderamente y no correremos el riesgo de perder las joyas que la vida nos ofrece. Que esta historia nos sirva de ejemplo. Una mujer ignorada dio una vuelta mostrando su talento de la forma más simple y desintegró los preconceptos generados por nosotros mismos. Ahora el mundo vuelca sus atenciones para la estrella recién descubierta. 
¿Sería un reconocimiento tardío al talento de Susan? Brotan invitaciones de todas partes del mundo, grabadoras, estilistas, productores, cineastas y hasta de la Casa Blanca la invitan. Ella está muy feliz.
»Sin dudas que, las agencias, se encargarán de cambiar la imagen de la mega-star. La Susan que veremos cantando estará un poquito más producida. Pero no importa. Lo que teníamos que aprender, es lo que aprendimos ya. A nos menospreciar a los demás tan sólo por sus apariencias. A Usted le puede gustar o no el estilo de Susan, pero no puede negar que ella dio una lección de moral y ética a la siempre mezquina humanidad. Debemos considerar la esencia de las personas, la pureza que cada una carga en sí misma y no  juzgarlas por las apariencias. Vamos ya a dejar de ser moralmente miserables.
»Es cierto que Susan Boyle representa nuestras fragilidades. Todos tenemos interiormente un poquito de Susan en algún aspecto. Tenemos miedos, recelos, complejos. Pero no podemos sucumbir a los mismos. Mostremos a la platea de la vida que a pesar de todo somos capaces. A pesar de nuestras flaquezas somos iguales a todos. Gracias, Dios, por mostrarte a través de Susan Boyle. Esperemos no dormirnos nuevamente en la arrogancia. El diario The guardian resume en una frase profunda el sentimiento que brotó en los corazones al ver y oir a Susan Boyle cantando con su pureza y simplicidad: ¿Susan Boyle es fea? ¿O somos nosotros —quienes injustamente la medimos— los feos? Reflexionemos: Sin duda que, los feos somos nosotros no ella.»
Sólo me resta recordarle aquello que Antoine de Saint-Exupery decía en El Principito: Lo esencial es invisible a los ojos; por lo tanto, debemos aprender a ver, o quizás, a discernir con el corazón. Tambien  es importante citar aquí aquello que un día le oí decir a Amelia Vega, la ganadora de Miss Universse 2003, en una de sus tantas entrevistas televisivas: La belleza exterior te puede abrir puertas, pero es la belleza interior, o sea, la del alma, la que te las mantiene abiertas de par en par.
Y, en conclusión, quiero agradecerle al anónimo creador de tan sublime PPS, también a Ciro David, ya que, él y su Fiona, fue quienes me inspiraron y, como no, a mi amiga Beatriz Martínez, que fue quien me hizo llegar ese tan fabuloso  PPS.
A propósito, mi madre, doña Grecia Batista, siempre me decía: Una mano lava a la otra, las dos juntas lavan la cara y... hasta el cuerpo entero lavan. Gracias a todos mis amigos por la calidez de su visita.

Autor: Rodolfo Cuevas©: 08/10/2009

4 comentarios:

Lexy dijo...

Toda la razón, a veces nos podemos perder de conocer a grandes personas por vanos prejuicios y no únicamente los que se relacionan con el aspecto físico. Es bueno aprender a darle la oportunidad a las personas. En fin. En otro tema, mil gracias por tus comentarios en mi blog, me ayudaste a sentirme mejor. Un abrazo!.
Salu2

Rodolfo Cuevas dijo...

Gracias a ti, Lexy, recuerda que para eso estamos los amigos, para arrimar el hombros, llorar y reir juntos, en fin, para darnos ánimos los unos a los otros; pues ya se nos dijo desde la cima de una alta montaña: «Amaos los unos a los otros», también que: «La unión hace la fuerza». Gracias, Lexy, por tu amistad y por tu visita...
un abrazo...

Beatriz Martinez dijo...

Rodolfo:
Me fascina este escrito...

Rodolfo Cuevas dijo...

Beatriz:
Me alegro mucho de que así sea.
Mi saludo...