UN DÍA…
Un día, de amor sediento,
tus labios anhelé,
salí a buscarlos entonces,
mas, al no hallar tu boca,
sediento me quedé,
y urgido de esa copa
en que saciar mi sed,
seguí anhelándote
y jamás te encontré…
Autor: Rodolfo
de Jesús Cuevas; 13/05/2015;
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