miércoles, 26 de mayo de 2010

EL FIN DE LA ERA DEL CHIVO

¿De qué se reirán Franco y sus acompañantes, no será de Trujillo?
 
La entrante será una semana de júbilo en mi país; pues, además de celebrarse “El Día de las Madres” (por cierto: ¡Qué vivan todas las madres del mundo!), este domingo 30 de mayo se cumplen 49 años del ajusticiamiento de Trujillo. Así que, desde lo más profundo de mi corazón, elevo mis respetos a todos aquellos héroes que abrieron al país el camino hacia la libertad democrática y retornaron a todas las madres dominicanas, y extranjeras, que residían en el país en tal entonces, su tranquilidad espiritual; celebrémoslo, pues, con este breve relato:


EL FIN DE LA ERA DEL CHIVO

Aquel ignaro soldado, nacido en la más abyecta de las miserias, se hizo con el poder a través de muy arteras mañas; ya en él lo gansterizó, absolutizó y cavernizó. Instauró allí la más horrenda época de terror y, a sus rivales políticos, para poder sostenerse en el mando, desde un principio: los persiguió, aterrorizó, torturó, exilió y asesinó; en fin, los socavó con sus terribles abusos, ejecutados en contra de ellos, sus mujeres y sus proles. Tan horripilantes fueron sus crímenes que saturaron hasta a sus propios amigos y colaboradores; razón ésta por la cual, un grupo de ellos, al cabo de 31 largos años de espanto y agonía, optó por conjurar al miedo y descabezar la zozobra. Dicho grupo lo emboscó y, sin siquiera sumariarlo, lo ajustició. Fue, luego de ejecutado, embutido, cual un fardo cualquiera, en el sórdido baúl de un carro y, al siguiente día, por el vaho insoportable que empezaba a despedir ya, hallaron su cadáver en vía de putrefacción en el garaje de uno de los conjurados. Tal fue, señores, el fin de la “Era de Trujillo”, alias “El Chivo”, en quien muy perfectamente se cumplió, como una obvia consecuencia de la infalible ley de retorno, aquel adagio que reza: “Quien a hierro mata, a hierro muere”.
Autor: Rodolfo Cuevas©: 04/04/2010;
todos los derechos reservado, Ley 65-00.

miércoles, 19 de mayo de 2010

BESAR TUS LABIOS

"Amor" de Manuel Domínguez Guerra

BESAR TUS LABIOS

Besar tus labios es permitir
que el sabor maravilloso de tu boca
tome posesión de todos mis sentidos;
es arrojarme a navegar, sin temor,
por entre los encantadores océanos
de tu curvilíneo cuerpo de diosa;
es concluir anclando mi navío
en el que sé es el más importante
de tus numerosos puertos...
Besar tu boca —más que paladear
un buen vino— es soñar con ser
completamente tuyo y así, junto a ti
o dentro de ti, vivir por siempre extraviado
entre los burbujeantes mares del amor. 
Autor: Rodolfo Cuevas©: D.R. Ley 65-00.

miércoles, 12 de mayo de 2010

LA MULTITUDINARIA MARCHA DE LOS PENDEJOS


En esta semana que discurre, se celebran en varios países del Mundo (incluido el mío) elecciones presidenciales, congresuales y municipales, siendo ésta una oportunidad de oro para re-publicar el relato:

LA MULTITUDINARIA MARCHA DE LOS PENDEJOS
En la muy democrática Atenas del Nuevo Mundo, como la sociedad plural, representativa e institucional que es, se celebran bienalmente dos cívicas convenciones, es decir, una por cada dos años. La primera, se celebra para escoger a los compañeros del célebre Alí Baba, o sea, a los 40 ladrones que le sirven de contraparte; en tanto que la segunda, dos años más adelante, se realiza para escoger al mismísimo Alí Baba en persona, o sea, a aquel dichoso mortal que tuvo la suerte de descubrir la cueva en donde escondían su ingente tesoro los 40 ladrones y, a pesar de que sabía que todo aquello era robado y, por lo tanto, ajeno, lo recuperó y con todo, para sí absolutamente, se quedó.
En el feliz y paradisíaco marco de dichos representativos conclaves nacionales, los cuales adquieren la categoría de acontecimientos sociales de primer orden, el Pueblo se arroja con ciego frenesís a las calles, avenidas y mentideros de la prístina Ciudad de los colones y, furibundo, enfebrecido y apasionado, aúpa a sus respectivos candidatos. Se forman entonces, tumultuosas concentraciones humanas, fanáticas contradicciones populares y muy peligrosas —aunque, al final, banales— discusiones políticas que, a veces, degeneran en odiosas y lamentables tragedias que, poco después, todos olvidan...
El populacho, verdaderamente fanatizado, masificado y como víctima de un extraño sortilegio —tal y como ocurre en El Perfume a la enorme multitud ante el poderoso hechizo de Jean-Baptiste Grenouille, con la única diferencia de que, aquí, son muchos más los Grenouille—, se concentra, en el día de tan magna cita, en los entornos de las escuelas públicas, colegios privados, liceos, politécnicos, universidades, clubes sociales y populares y muchas otras instituciones más, a fin de poder cumplir con su cívico deber. La venta de alcohol, así como la apertura de los lugares públicos que expenden bebidas espirituosas, se prohíbe, mediante legal disposición, durante el discurrir de ese día; pero que va, todos beben alcohol hasta más no poder, participando así de una extensa bacanal que parece poseer un carácter inminentemente carnavalesco.
Y muchos extranjeros se preguntan azorados: «¿Y qué obtiene el pueblo novo ateniense como consecuencia de esos tan democráticos certámenes?» En tanto que, algunos lúcidos criollos, les contestan bastante apenados: «Pues, nada; ya que su pobre situación es, notoriamente, mucho más incierta, precaria y desesperante después de celebrados éstos.»
Mas, todos —ellos y los extranjeros— siguen sin poder comprender jamás porqué, cada dos años, aquel Pueblo acude, cada vez más y más masificado, cada vez más y más fanatizado, cada vez más y más motivado, a tales certámenes electorales que han sido correctamente denominados, por los espíritus más críticos de aquella rocambolesca sociedad, como: La multitudinaria marcha de los pendejos.
Autor: Rodolfo Cuevas©: 20/09/2004;  
todos los derecho reservados, Ley 65-00.

miércoles, 5 de mayo de 2010

LA MENTE ¿FOSA DE ESCLAVITUD O BALUARTE DE PODER?



LA MENTE ¿FOSA DE ESCLAVITUD O BALUARTE DE PODER?

De acuerdo con lo que sostiene el vulgo, «cada cabeza es un mundo», así que, partiendo de tal premisa, podríamos definir o calificar la mente humana como una caldera en constante ebullición; pues es allí donde, precisamente, se cuece el triunfo o el fracaso de su portador y, obviamente, de todo aquel que así, como él, piense. Debido al ya expuesto motivo fue que el sicoanalista germano-estadounidense Erich Fromm sostuvo que: «La mente humana es la bendición o maldición del hombre», dejando entrever, con tal enunciado, que el ente humano podía, si quería, extraer de sí mismo, de su particular interior, los mejores o peores frutos, siendo libérrimamente suya la decisión tomada al respecto.

Es cierto que, tal y como sustentó Steve Biko, «el arma más potente en las manos del opresor es la mente humana»; pero debemos aceptar también que el poder de un ser humano no reside específicamente en su cerebro sino en el de aquel o aquellos que lo admiran o le temen. Muy penoso es ser un manipulador, pero mucho más penoso aún resulta el dejarse manipular arteramente; y ésos que, como Hitler, Franco, Mussolini o Trujillo, gustan de manipular, primero procuran hacerse expertos en controlar, por miles y hasta por millones, las humanas mentes. Se convierten, de tal manera, en duchos pastores de gentes, que gozan aborregando a sus congéneres; son, a resumidas cuentas, diestros vaqueros sociales que, muy de vez en cuando, hacen restallar sus foetes para alinear correctamente al ganado en desbandada. No en vano dijo E. Godin: «Los pastores serán brutales, mientras [que] las ovejas sean estúpidas.»

Tales hombres tienen éxito en aborregar, agrupar o apandillar a las personas y las fórmulas infalibles que emplean para lograr, sus fines, son la demagogia política, el clientelismo barato y el infalible mea culpa. «Si no me eligen a mí y a los míos, el país perecerá»; «si no votan por mi proyecto político, el mal gobierno actual se quedará»; «fulano te guiará hacia un seguro e inminente fracaso», etc, etc, etc... Y si aceptamos que las culpas residen en las mentes humanas, entonces debemos dar como bueno y valido el postulado aquel, del escritor español Carlos González Pérez, en donde sostiene que: «La cárcel más antigua es la de la culpa, en ella somos, a la vez, el preso y el carcelero.» Y sí, es cierto, existen muchísimas personas para las cuales, su propia mente, es la peor de la pesadilla, pero para otras, ésta, constituye una mina inagotable de sapiencia, prestigio y poder. Viéndolo, entonces, desde tal punto de vista, ella puede ser, para su dueño, una muy honda fosa de esclavitud o un muy elevado baluarte de poder.

En fin, vemos ya que poseemos el poder mental de manipular, pero también la debilidad de poder ser manipulados y que, de nosotros y nada más que de nosotros, depende el que se utilice siempre ese tan extraordinario poder de persuasión, que atesora la mente, en bien de la sociedad en que habitamos y, por ende, de la humanidad en su conjunto. Recordemos aquí que, de acuerdo con la teoría de la Creación, la Suprema Entidad del universo dotó al ente humano de un poder que ni siquiera sus ángeles poseen: El libre albedrío; por tanto, el único lugar en el cual un hombre es verdaderamente libre es en su mente; y sólo a él, según las reglas de la democracia, corresponde el elegir y ser elegido. Siendo así, de aquí en adelante, aprendamos a elegir y no a dejarnos pastorear como a borregos irracionales; empecemos a usar nuestras poderosas mentes con propiedad, capacidad, responsabilidad, conciencia y libertad; pero, lo que es aún mucho más importante, siempre en favor de la humanidad...
Autor: Rodolfo Cuevas©: 15/04/2010;
todos los derechos reservados, Ley 65-00.
P. D.
Estimados amigos Blogueros:
Si notan que mi actividad (visitas, opiniones y comentarios) se ha reducido al mínimo en sus blogs se debe a cierta falta de tiempo para poder interactuar con ustedes; pues estoy ocupado en asuntos sociales, culturales y educativos (sin fines de lucro) que han mermado un poco el tiempo que usaba para esto. Prometo que, tan pronto pueda, retomaré el ritmo anterior. Gracias por su amigable comprensión.
R. C.

miércoles, 28 de abril de 2010

HOMENAJE A FRANCIS CAAMAÑO


Amigos del Mundo:
Soy un fiel creyente en la autodeterminación de los pueblos y en el principio de no intervención y creo que éstos deben darse libérrimamente el gobierno que ellos crean merecer. Digo esto porque, precisamente hoy, miércoles 28 de abril, se cumplen 45 años de que mi pequeño país (la República Dominicana) fue militarmente invadido por «cuarenta y cinco mil hijos de perra, que bajaron con sus armas y sus cuentos, con ametralladoras y cuchillos, con objetivos claros y concretos: “Poner en libertad a los ladrones y a los demás meterlos presos”», tal y como enunciara Pablo Neruda en Versainograma a Santo Domingo. Dichos soldados pertenecían a la 82 División Aerotransportada de la Armada de los EE.UU., y ésa —de abril de 1965— fue la segunda invasión militar a mi país llevada a cabo por tropas de dicho imperio en el pasado siglo XX; pues, éste, ya había sido invadido en 1916. El real objetivo de la intervención fue: sofocar un movimiento cívico-militar que, mediante un contragolpe popular, buscaba restablecer la constitucionalidad y restituir en el mando el gobierno democrático del profesor Juan Bosch y Gaviño —derrocado, por militares corruptos, viles lacayos todos de los intereses yanquis, luego de haber sido legal y libremente elegido por los dominicanos (advierto aquí que cualquier parecido con el caso de Honduras y Manuel Zelaya es sólo pura coincidencia). En ese momento histórico un patriota dominicano con rango de coronel emergió cual pequeño David ante un gigantesco Goliat. He aquí, versificada, un trozo de su valiente hazaña.

 

HOMENAJE  A  FRANCIS CAAMAÑO

«Luchamos así, con bravura de leyenda, porque
íbamos desbrozando los caminos de la historia.»
Francis Caamaño.
Hoy  quiero elevar mis versos,
deseo hablar con usted,
sea usted hombre o mujer,
acerca de la intrepidez
de un héroe con rango de Coronel.
Quiero que tome conciencia,
no  importa sexo ni edad,
sobre quien fue este Aquiles
que luchó junto a su pueblo
en pos de la libertad.
Su nombre: Francisco Alberto;
apodo: Francis o Román;
Apellidos: Caamaño Deñó;
y su más gloriosa acción:
Luchar en Dominicana
contra el Yanqui interventor.
Su lucha fue dura y ardua,
pero luchó con espartano valor
defendiendo nuestra patria,
nuestra libertad y honor.
Fue el sábado 24 de abril
—del año 1965—
cuando se cubrió de gloria:
Tomó el comando del pueblo
y enfrentó al Yanqui invasor.
Con su fusil y su pueblo
hizo que el Yanqui sintiera
el valor del quisqueyano,
cuando en calles nacionales
patriotas descamisados
defendieron con bravura
nuestra enseña tricolor.
Allí no fue derrotado;
allí ganó admiración;
cobró estampa de prohombre
e hizo tomar conciencia,
al pueblo dominicano,
con su heroica acción:
de que hay que ser libre,
para poder vivir con
orgullo y dignidad,
o es preferible morir
buscando la libertad.
Autor: Rodolfo Cuevas©: 1985; todos
los derechos reservados, Ley 65-00.


P.D.
Este fragmento pertenece al poema Cronología poética sobre la vida y la muerte del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, obra ésta, que rinde un vibrante homenaje póstumo a su heroica memoria, y con la cual, el autor de este weblog, obtuvo el  Premio único y la Medalla de honor del concurso nacional de  poesía Un poema para el coronel celebrado por la Fundación Caamaño en el 1985 con los auspicios del colegio San Francisco de Sales.

miércoles, 21 de abril de 2010

CUANDO LLEGASTE A MI VIDA


 

CUANDO LLEGASTE A MI VIDA

Cuando llegaste a mi vida,
con tu regia belleza de sirena,
la encontraste: triste, amargada
y con un inmenso chorro de penas
que transitaban caudalosamente
por entre mis escuálidas venas.
Y así, como rosas marchitas, mustias
e inexorablemente despetaladas,
que caen en fuerte y ágil torrente,
se esfumaron todas mis amargas penas
cuando abrió tu amor su fuente.

Autor: Rodolfo Cuevas©: todos los
derechos reservados por la Ley 65-00.

miércoles, 14 de abril de 2010

ENTRE LOCURAS Y CORDURAS


ENTRE LOCURAS Y CORDURAS
¿Saben, amigos?, muy a propósito de locuras y de corduras, y a  sabiendas de que la franja divisoria, entre tales ¿defectos o virtudes?, es apenas una línea sutil e imperceptible, muchas veces me pregunto: ¿Vivimos en un mundo donde, en realidad, impera la cordura o somos todos pastos de una pandemia irascible de colectivas locuras?; ¿compete al loco o al cuerdo el agradable privilegio de administrar, a su ancha, la dicha, la bondad y la ternura o somos, ambas entidades, víctimas predispuestas, y, por ende, predilectas, de la infelicidad, la maldad y la amargura?; ¿será el amor la definitiva cura para el mal de la locura o, muy por el contrario, es éste,  para aquel que se cree cuerdo, un pasaje permanente a la isla de la locura?; ¿serán las ciencias, las artes y las letras potestades exclusivas, ya del uno, ya del otro o pertenecerán a ambos sujetos de la historia por igual? Mas, y ya en franca conclusión, desde el fondo de mi alma de aedo —sabemos bien que «de médico, poeta y loco, todos tenemos un [buen] poco»—, siempre escucho a mi subconsciente responderme que: aún sin importar el grado de locura o de cordura que cada uno poseamos, todos iremos a parar al fondo de una fría y oscura sepultura... que, en verdad, todo lo que importa en la vida es que seamos solidarios y amorosos para con el prójimo y nada más... que seamos humanos, muy humanos y generosos, el uno para con el otro, sin que esto lo determine jamás el grado de cordura o de locura que algunos nos supongan... que nos hagamos el bien perennemente, sin esperar, a cambio, recibir el equivocado galardón de una reciproca recompensa... y, hoy, mucho más que persuadido, convencido, confieso que sí, me parece que, en tales fórmulas, podría residir aquel tan buscado secreto de convivencia pacífica, armoniosa y feliz que, desde hace siglos, persigue la humanidad... son éstas, mis queridos amigos, tan sólo algunas preguntas que, muy de vez en cuando, me formulo...  ...sin ofensas... y nada más... Gracias mil por leerlas...
Autor: Rodolfo Cuevas©: 14/04/2010;
todos los derechos reservados, Ley 65-00.